jueves, 22 de marzo de 2012

Sobre drogas y adicciones

Dice el señor Secretario de Defensa que en México luchamos contra un mundo de adicciones. ¿Luchamos kimosavi? ¿Y de cuales adicciones habla? Porque las principales, las más letales y las que afectan a más gente ¡Son legales!

En primerísimo lugar está la adicción al tabaco, que mata  millones de fumadores. Al año mueren por esta causa 600 000 personas que ni fuman, solo por respirar el humo de los adictos. En cambio no se sabe de nadie que haya muerto por consumir marihuana. Ah, pero si la policía detiene a un joven con un porro, lo enjaula por el delito de "daños a la salud". ¡Por favor! daños a la salud ¿de quién?

En segundo lugar está el alcohol. El exceso en el consumo de alcohol provoca innumerables muertes y heridos por accidentes de tránsito, cirrosis y violencia familiar. Aunque reconozco que tomar una copa de un buen vino o una cervecita puede ser saludable.

Luego viene la adicción al azúcar y a los refrescos embotellados, que nos ha transformado en el país con más niños obesos, solo despues de EEUU, el campeón mundial de las adicciones.

¿Y qué decir de la adicción al poder y al dinero? Este vicio es fuente permanente de desgracias, corupción y burocracia. Muchos políticos son capaces de matar a quien se les atraviese en su desdichado camino.

Por su parte, Televisa y TVAzteca mantienen a una inmensa mayoría de tele adictos a medio camino entre la ignorancia y la estupidez, promoviendo con enjundia el consumo de mentiras, creencias fanáticas y valores retrógrados, aderezados con anuncios de medicinas milagrosas, productos chatarra, azúcar y alcohol.
¡Que bonito país, donde el que no es adicto, es adicta!.

¿Sabemos cuantos viciosos mexicanos usan  heroína, crack, cristal, opio, metanfetamina? Son muy pocos en comparación con los adictos a las substancias "legales". Nada más que estas drogas si que son peligrosas, destruyen el cerebro y la vida de quienes caen en sus garras.
En cambio las drogas de diseño como el éxtasis, el LSD, el viagra son extraordinarias y ampliamente recomendables aunque con extremo cuidado.

También están las "drogas" que son consideradas plantas sagradas entre los pueblos que las consumen ritualmente. Es el caso de la hoja de coca, la marihuana, el hongo y el peyote. Aquí no hay que meterse. Respeto y nada más.

La Cannabis es todo un caso. Esta hierba es medicinal y absolutamente pacífica. Todo el mundo sabe que tradicionalmente los soldados y marinos son los más mariguanos. Es más, si liberan a los presos detenidos por posesión de marihuana, las cárceles se van a vaciar y habrá lugar para los delincuentes verdaderamente peligrosos. No sé ahora, pero hace veinte años, el 80 por ciento de expedientes atorados en el Reclusorio Norte era por posesión de pequeñas cantidades de mota. En todos los casos eran jóvenes que no tenían dos o tres mil pesos para pagar su fianza.

Ahora dígame señor Secretario, ¿Quienes hacen más daño, quienes son más peligrosos? ¿Los que exportan mota, coca y anfetaminas a los Estados Unidos, o los que secuestran, matan, violan y extorsionan aquí en México? ¿A quienes prefiere usted perseguir?

Con todo respeto mi general, perseguir narcotraficantes con el ejército nacional es hacerle al pendejo. La población los protege, los adictos los respetan y agradecen que arriesguen su libertad y su vida para surtirles sus preciadas dosis. Hasta los músicos les componen corridos y los tratan como héroes. Los cárteles son monstruosas hidras de muchas cabezas. Cortarlas sólo provoca que surjan más.

¿Quiere ser más efectivo en su lucha contra las adicciones? ¿Quiere resultados? Invierta un par de los miles de millones que la presidencia gasta en sus spots huecos, en educación concreta: Folletos, carteles y videos en cada escuela secundaria del país, con información veraz, científica. Que los adolescentes vean y escuchen a los drogadictos perdidos en los centros de rehabilitación, que escuchen sus historias personales de viva voz, a ver si se les antoja. Que sepan con lujo de detalles los efectos y los daños a la salud que provocan los excesos en el consumo de las drogas legales e ilegales. Esta es la verdadera, eficaz y única lucha contra las adicciones, una buena educación. En las pocas escuelas donde se proporciona este tipo de información, la incidencia de adictos es casi nula.

Ya dejemos de hacerle el juego mortal a los gringos. El Ejército Mexicano está al servicio de la Nación ¿O que no?